editar un texto

Editar un texto, una serie o un film

Editar un texto escrito es como editar una buena serie de televisión o una gran película. Veamos.

En una serie o película también hay una sintaxis

Sí, porque el orden de las imágenes deben seguir una disposición. Al editar un texto escrito hay que tener en cuenta los distintos niveles gramaticales. Así que pongamos en la mesa de trabajo dos conceptos clave: la coherencia y cohesión del texto.

editar un texto

La coherencia del sentido

La coherencia se encarga de que el texto se presente como un todo de sentido, donde nada se salga de lo que se escribe, se dice o se filma… ¿O acaso cuando vemos una serie o película que no alcanza esta premisa de la trama, en que no exista ni una secuencia, espacio, acción, personaje que no responda a las líneas del argumento decimos que lo que estamos mirando es malo? Lo mismo sucede en el momento en que aparece el compromiso de editar un texto con palabras.

La cohesión y su manifestación

La cohesión es un fenómeno textual que mantiene cada oración en relación con las demás. Se trata de una propiedad que al editar un texto es primordial. Las ideas deben seguir un patrón muy claro que logre la comprensión de lo que leemos, miramos o escuchamos. Poder cohesionar bien un texto es conocer los enlaces interiores de las palabras y las oraciones, y las oraciones con los párrafos, y los párrafos con el texto, y el texto con otros textos u otros elementos del texto con los que convive o cotextea. Como comentábamos, poner atención en las secuencias (oraciones) y  los planos (palabras) dentro un film o serie de tv (nuestros textos audiovisuales) se vincula con el trabajo de editar un texto.

Editar un film
El lenguaje audiovisual es similar al escrito.

El relato, según Roland Barthes

Que manifiestamente dejó dicho en “Introducción al análisis estructural de los relatos”: “Innumerables son los relatos existentes. Hay en primer lugar una variedad prodigiosa de géneros (…): el relato puede ser soportado por el lenguaje articulado, oral o escrito, por la imagen, fija o móvil, por el gesto y por la combinación ordenada de todas estas sustancias; está presente en el mito, la leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la epopeya, la historia, la tragedia, el drama, la comedia, la pantomima, el cuadro pintado (piénsese la Santa Úrsula de Carpaccio), el vitral, el cine, las tiras cómicas, las noticias policiales, la conversación”. El relato también es un texto y el texto también es un relato.

editar un texto
Un vitral es un texto.

Que no se nos olvide

Entonces, ya sabemos que cuando estamos hablando de texto (que viene del latín textus, del verbo texere que significa tejer, trenzar, entrelazar) ya nos referimos, sin lugar a dudas, a cualquier tipo. Una canción es un texto. Una serie de HBO, Amazon Prime o Netflix es un texto, estas mismas plataformas de internet son textos, un paisaje es un texto, la arquitectura entera es un texto y las casas son miles de textos. El mundo es un texto, la vida es texto.

editar un texto
Stranger than Fiction

Stranger Than Fiction: cuando la ficción supera a la ficción

Stranger Than Fiction (2006) es de esas películas que nos deja pensando y, por más que le demos vueltas al asunto sobre su supuesta inverosimilitud, la historia siempre funciona.

En Stranger Than Fiction funciona el “teatro dentro del teatro”, uno de los grandes éxitos del Barroco. Se trata de una estructura que se desliza entre textos que se meten uno dentro de otros, igual que las muñecas rusas. Algo así sucede en esta película.

Una escritora – una Emma Thompson, medio sobre actuada, pero genial al fin- tiene un bloqueo y no logra terminar su novela que será, al parecer, su obra máxima. Un hombre –impecable, Will Ferrell-, se da cuenta que hay en su vida una voz que lo narra. También comienza a ser conciente de que él no es de “carne y hueso”, sino que es un personaje salido del teclado de alguien más. Los límites se desdibujan y Harold decide consultar con un experto en literatura. Mientras tanto, la escritora está al borde de un colapso porque su creatividad está casi disuelta.

Hay un detalle – o varios

Harold conoce a una pastelera –una exquisita Maggie Gyllenhaal-, ex estudiante de Harvard; ambos se enamoran. El amor se produce como un texto nuevo para el protagonista, pero durante el film tememos que también ella sea parte de la ficción. Mientras avanza la historia, la irrealidad de la situación se vuelve aún más tremenda cuando Harold comienza a buscar a su creadora porque se entera de que ella va a matarlo.

Las barreras de la ficción y la realidad de la ficción del film estallan en la pantalla. El final es sorprendente, tierno y aleccionador; hasta parece una de esas enseñanzas de la antiquísima Edad Media. Sin embargo, como anunciamos al inicio, el celuloide se sigue rodando en nuestra mente. Y quizás sea por eso que la película no tuvo tanto éxito: la referencia a lo plano del día a día hace que nos obligue a pensar hasta qué punto es posible cambiar el destino, hasta qué punto es posible narrarnos de otra manera. Y aún más complicado: qué tanto de ficción y realidad tiene nuestra vida. Si la pescan por ahí, véanla y me cuentan.

La secuencia inolvidable: Harold tocando la guitarra; ella en la cocina de su casa. Curiosidades: Queen Latifah y toda su espectacularidad como artista; las tentadoras delicias que salen del horno de Ana. Lo nada novedoso: Dustin Hoffman haciendo de Dustin Hoffman.

Stranger Than Fiction (2006), #beso.

Stranger than fiction (2006)

#Cinecontextos #Lavidaestexto

The Moon Song en la genial Her (2013)

Her (2013) es una película sobre un hombre que se enamora de un programa de computadoras. Y así de simple nos pone a million miles away en el borde de las definiciones sobre el amor. Y todo con The Moon Song a la cabeza del soundtrack, en formato videoclip.

¿Se trata de una historia posible?

The Moon Song es el centro del film que trata sobre una historia de soledad y amor. ¿Cómo es una relación hoy? Entonces, ¿ha cambiado de lo que siempre ha sido? Todo parece indicar que sí. Theodore – un Joaquín Phoenix demoledor, dulce y genial- intenta superar su antigua relación y busca un novedoso sistema operativo para sentirse acompañado o para iniciar otro tipo de historia de amor. Hasta aquí: la trama de la película resulta inválida, poco creíble, difícil de sostener y en el límite con lo ridículo. Sin embargo y según los textos en lo que vivimos: todo es factible, emocionante y terriblemente triste.

Una película de amor con un sonido inolvidable

Spike Jonze –uno de los mejores directores de los últimos tiempos- nos clava –porque hasta duele- un film actual, tremendo y existencial. Pero no nos resuelve nada. Es decir, no nos dice qué hacer si nos enamoramos de alguien que no existe o que no sabemos si existe. Sólo nos dice que esto es lo que sucede y, quizás, que siempre sucedió, como antes mucha gente se casaba o mantenía una relación con alguien que le era ajeno, que no conocía o que no le interesaba conocer. Her es una película de amor. Basta con escuchar la banda de sonido.

The Moon Song
Joaquin Phoenix. Her (2013).

«The Moon Song» o la pareja (casi) perfecta

Cada día, Theodore se levanta cada mañana y se llena con una voz, llamada Samantha –una Scarlett Johansson, perfecta, implacable e irresistible- y, además de su confusa tarea -redactar cartas- comienza a escribir uno de los mejores romances jamás contados. Hay secuencias que quedan plasmadas en lo mejor del cine mundial: como la inolvidable caminata en la playa o cuando Samantha le dice que está componiendo una canción para piano porque como ellos no pueden tener una fotografía, juntos; esa sería una.

Sobre la soledad trágica

No obstante, si siguieron una a una las particularidades de la película, ya saben que es muy difícil de tolerar, de digerir. Los antiguos griegos definieron la tragedia como el error irrecuperable del héroe. Es exactamente lo que pasa en esta historia. Lo que no soluciona el director de la cinta es la soledad a la nos exponemos, casi sin importar la época en la que nos toca transcurrir. Así las cosas con las grandes películas.

[Y todo encima con Arcade Fire de fondo y con un dueto entre Phoenix y Scarlett para morir de ternura].

Her (2013)

Ficha de la película

Título: Her

Director: Spyke Jonze (1969)

Elenco: Joaquin PhoenixAmy AdamsScarlett Johansson

Para saber más de la película: 

Para ver la película: https://www.netflix.com/


‘The Moon Song’ de la película «Her», versión de Scarlett Johansson and Joaquin Phoenix.

Ficha de la música

Canción: The Moon Song, del álbum: The Moon Song – Single

Autora: Karen O (Corea del Sur, 1978).

Sitio oficial: https://karenomusic.com/

Karen O vía https://www.nme.com/
«The Moon Song» from «Her» Performed by Karen O, Spike Jonze and KK Barrett.

#Cinecontextos #Músicaparaver #Lavidaestexto

Ir al cine o ver tv en una mano

En 1895 los legendarios y geniales hermanos Lumière nos dieron el mayor entretenimiento que podía imaginarse hasta ese entonces: el cine. El antes celuloide y ahora digital se ve en pantallas tan pequeñas y cómodas que caben en una sola mano.

Ir al cine y tenerlo todo

Ir al cine, disfrutar del séptimo arte, pasó a ser la magia que nos daba todo en absoluto, pero más que nada nos llenaba de un ingrediente óptimo para la vida: la ilusión. Desde aquella época, la experiencia cinematográfica es intraducible y, muchas veces, inefable. Ver y escuchar rodeados de un grupo de personas desconocidas miles de fotogramas siempre se presenta de manera única.

El fenómeno cinéfilo

La cosa se complica aún más, cuando los sentimientos afloran en un contexto tan extraño como familiar: las salas de cine. Lloramos, nos reímos, gritamos, comemos, tomamos, comentamos, besamos, abrazamos, damos la mano, todo frente a una enorme pantalla y, lo más bizarro, a oscuras. Existen muchos estudios que señalan que el fenómeno cinéfilo se acerca a nuestra estadía en el útero materno. No parece tan descabellado, si pensamos lo raro de entregarse a esta clase de situaciones con, a veces, más de 10, 20, 30 hasta 100 personas alrededor.

ir al cine
La ilusión del celuloide o el placer de ir al cine.

Ir al cine en una mano

El antes celuloide y ahora digital se ve en pantallas tan pequeñas y cómodas que caben en una sola mano. Ya no existe la condición de la oscuridad y menos de la extrañeza de la compañía. Un dispositivo móvil nos trae los últimos estrenos y hasta logra que demos exactamente el mismo juicio que alguien que sí entró a la caja negra con palomitas o pochoclos.

Ver películas en internet o ir al cine

¿El acceso a internet ha sustituido lo cinematográfico o más bien se trata de otra manera todavía más “popular” de poder disfrutar de la cultura? Muy probablemente la red es nuestra nueva manera de entretenernos, sorprendernos e ilusionarnos.

Así fue como en la primera función de Louis Nicolas y Louis Jean Lumière la gente se levantó de sus butacas ante la llegada de un tren en primer plano. ¿Acaso no nos ha pasado lo mismo navegando y descubriendo el cine del mundo en la felicidad de la red? Me acuerdo cuando se estrenó el famoso e inesperado capítulo «Boda roja» (temporada 3, episodio 9) de Juego de Tronos (HBO). Mucha gente fue filmada en el momento justo en que sucedía lo que sucedía en ese inolvidable episodio. Efectivamente, para mí la forma de entretenerse, de sorprenderse ha cambiado, pero no quita por andad del mundo la maravillosa ilusión.


L’Arrivée d’un train en gare de La Ciotat 1895 .


Game of Thrones: Red Wedding Reactions Compilations.

#Cinecontextos #Lavidaestexto